Los viajes no solo solo enseñan, también enriquecen el alma y lo alimentan. No es raro saber de personas muy buenas que han dedicado la mayor parte de sus vidas a viajar. Por eso hoy te traemos las 4 razones por las que los adictos a los viajes tenemos el alma más hermosa.

1. Las cosas materiales no son lo más importante del mundo.

Es la premisa por la que parte todo gusto viajero, nadie se acuerda cómo estaba vestido o cómo era su hotel cuando estuvo de viaje. Lo importante es el lugar y las enseñanzas que te deja.

2. Tienes un análisis más profundo que el resto

Viajar también es enfrentar nuevas realidades y retos, viajar hace que el ejercicio del análisis se desarrolle con mayor profundidad. Por lo que nuestra perspectiva del mundo será mucho más profunda y productiva.

Photo by @jodymacdonaldphoto // The Naxi are mountain people that wandered to the edge of the Tibetan plateau and found a place to call home in the county of Lijiang in the northern Yunnan Province of China. The Naxi are one of the best known Chinese ethnic groups and one of the most visited by tourists. Approximately 300,000 Naxi live in Yunnan today along with more than half of the country’s minority groups, providing a glimpse into China’s hugely varied mix of humanity. It is often said, that religiously speaking, the Naxi believe in everything: Bon, totemism, shamanism, animism, Buddhism, Dao. A reflection of their long heritage as a cultural crossroads among the many peoples of Tibet, China, India, and Southeast Asia. If you travel to the Yunnan region be sure to wander through the ancient villages of the area where you can still experience their rich cultural heritage and traditions. Follow me @jodymacdonaldphoto for more images and stories from around the world. #China #Yunnan #travel

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3. Buscamos nuestro lugar en el mundo:

Como viajeros no podemos en un solo lugar siempre, pero esto no es malo. No necesitamos estar en un solo lugar para sentirnos en casa. Lo que hace que nuestro corazón se sienta bien en cualquier parte. Somos ciudadanos del mundo.

 

4. Uno se vuelve agradecido

No hay nada más importante que ser agradecido por el regalo que vemos en nuestros viajes. Los paisajes, las ciudades, la naturaleza, los atardeceres y por supuesto la gente con la que nos cruzamos. Uno se vuelve agradecido por estar vivo y por tener la oportunidad de poder conocer el mundo.

 

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